La Pobreza que nos rodea

Desde el punto de vista global hay que hablar de los motivos de que existan países con pobreza absoluta. Las Naciones Unidas establecen un baremo bajo el cual la supervivencia es difícil. A esto se le denomina línea de la pobreza extrema y se establece en 1,25 US$ al día en PPA. Es difícil plantearnos desde nuestra sociedad como con un euro que gastamos para comprar el periódico hay gente que sobrevive día tras día. Según el Banco Mundial, la tasa de incidencia de la pobreza es de un 26% a nivel mundial, de un 50% de la población en África al sur del Sahara, de un 40% en Asia meridional y de un 17% en Asia oriental y el Pacífico. 2.600 millones de personas viven con menos de 2 US$ al día de los cuales 1.400 lo hacen en la pobreza más extrema.

En los últimos años el porcentaje de personas pobres ha disminuido debido en parte al crecimiento económico de los países que a día de hoy llamamos “emergentes”. Este crecimiento económico ha permitido a estos países aumentar sus rentas y mejorar infraestructuras básicas para la vida. Así, entre principios de los 80 y comienzos del milenio, la pobreza mundial ha disminuido más de un 25%.

Aun así la situación es trágica. A día de hoy una de cada cuatro personas vive en una pobreza extrema y según UNICEF, cada 5 segundos muere un niño como consecuencia de la falta de alimento. Desde las sociedades más desarrolladas no se actúa con la contundencia necesaria para acabar con este problema que debería de ser el problema principal de la sociedad. España es uno de los países que más donaciones realiza a buenas causas pero se limita a hacerlo en situaciones excepcionales como catástrofes naturales o guerras. Sin embargo día a día hay situaciones extremas que se desconocen o, aún peor, que se ignoran. Es necesaria una mayor implicación, no solo social sino también institucional, que se implique más en esta causa. Esto se aleja bastante de la realidad y no parece que con la situación económica actual los países ricos vayan a tomar medidas en este sentido.

En España al no existir pobreza extrema se utiliza una tasa de riesgo de pobreza o exclusión social. Lo realiza el INE estudia variables como la situación económica, la pobreza, protección mínima e igualdad de trato, empleo, status socioeconómico de las personas de edad, nivel de formación, etc. Esta fue disminuyendo hasta la aparición de  la crisis de 2008. Los datos provisionales de 2011 indican que un 26,7% de los españoles tienen riesgo de pobreza o exclusión social. Este dato parece lógico si tenemos en cuenta que la tasa de paro en España a día de hoy es del 22,85 según la EPA.

El arma principal para luchar contra la pobreza en la sociedad española es el empleo. Por eso tanto los gobernantes como las ONG dan importancia extraordinaria a este problema que para el 85% de los españoles es el más importante según el CIS. También organizaciones de la Iglesia Católica como Cáritas basan sus campañas anuales en este problema (“Campaña contra el paro”).

G.C.

 

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